¿Qué rayos es Twitch? El origen, la evolución, el auge y el fenómeno Ibai

¿Quién es Ibai? ¿Es Twitch otro servidor más de streaming que tratan de vendernos? ¿O es el más reciente plan de Amazon para dominar el mundo? Conoce la plataforma donde no solo la pareja de Shakira y el ‘Kun’ Agüero se divierten, sino que, además, es capaz de reunir con retransmisiones en vivo a usuarios desde el mundo gamer hasta cibernautas de la comunidad LGTBIQ+.

 

Más de dos millones de personas se inclinaron por seguir el debut de Lionel Messi en el PSG a través de la retransmisión en vivo por Twitch de Ibai Llanos. Esto sucedió a pesar de que la señal tradicional de Telecinco también ofreció a toda España la opción de ver, por primera vez, al multicampeón argentino con una camiseta diferente a la del Barcelona. Con una media de 343,000 espectadores y un pico de medio millón en visionado, el popular streamer vasco volvió a ser tendencia en un mundo digital en el que ya es toda una celebridad (y es que hasta las estrellas mundiales prefieren verlo y hablar con él).

¿Pero cómo es que funciona Twitch? ¿Cuándo apareció esta revolucionaria plataforma que hoy es propiedad de Amazon? ¿Y cómo puedo convertirme en streamer y jugar videojuegos con los mejores futbolistas del planeta? Tranquilxs. Vamos con calma. Acá te explicamos, paso a paso, la evolución del servidor en el que se refugian todo tipo de nichos de entretenimiento.

 

Justin Kan, el muchacho que se grababa hasta en el baño

¿Te imaginas transmitir en directo las 24 horas de tu día a día? Pues esa fue la apuesta de Justin Kan, Emmett Shear, Michael Seibel y Kyle Vogt cuando crearon “Justin.tv”, donde podías seguir en vivo la vida del primero de este grupo de jóvenes. “Pierde el tiempo viendo cómo otra gente pierde el tiempo”, fue el eslogan con el cual pretendían establecer una nueva tendencia en Internet por aquel lejano 2007. Kan colocaba una pequeña cámara en su gorra y podías seguirlo mientras dormía o, inclusive, cuando iba al baño; a la vez que te comunicabas con él a través de un sistema de mensajería.

 

Pero, ¿qué rayos tiene que ver esto con Twitch? Pues sucede que Justin.tv fue la incubadora de este famoso servidor. Y es que por más ordinaria que suene la propuesta, su acogida no fue para nada despreciable. De hecho, de acuerdo al Mundo.es, Justin llegó a reclutar voluntarios para que resuelvan las dificultades técnicas generadas por la gran afluencia de tráfico de la plataforma, la cual se convirtió en un espacio donde cualquier usuario podía transmitir en directo. Lejos de replicar la idea del muchacho californiano, los canales empezaron a emitir con gran éxito partidas de videojuegos, lo que provocó en el 2011 la creación del subproducto “Twitch.tv”, exclusivo para los gamers.

 

El éxito de Twitch.tv no demoró en destronar a su propio papá y capturar la atención de las compañías más poderosas del mundo. Y es que apenas en el 2014, The Wall Street Journal informaba que Twitch ya era la cuarta plataforma con mayor tráfico en Estados Unidos solamente por detrás de las gigantes Netflix, Google y Apple, y por encima de Facebook o Amazon, gracias a sus más de 55 millones de usuarios y superando los 15 mil millones de minutos producidos por mil millones de usuarios. Sí, todo este fenómeno comenzó con Justin y su camarita transmitiendo su aburrido y normal día a día.

 

 

La venta de casi mil millones de dólares de Twitch

Twitch watch party
Desde el 2015, se celebran los «TwitchCon», evento que permite a los seguidores conocer en persona a sus streamers favoritos. Foto: The New York Times.

Ojo que nadie quiere desmerecer la apuesta de Kan y sus socios. De hecho, en el 2005, con apenas 22 años, Justin se graduó en Física y Filosofía en Yale, y junto a su amigo Emmett, también de su alma máter, fundaron su primera empresa: Kiko Software, un calendario online. Fueron emprendedores feroces desde que salieron al mundo laboral, y es que, incluso, obtuvieron apoyo de inversores para comenzar con Justin.tv y llegaron a vender aquel primer proyecto en 258,100 dólares a través de eBay. Bueno, pues, por Twitch conseguirían un poquito más.

En lo que significó la compra más costosa de sus hasta entonces 20 años de existencia, Amazon adquirió Twitch Interactive (nombre de la empresa matriz de Justin.tv) por 970 millones de dólares. La compañía de Jeff Bezos le ganó la puja a postores como Google y Yahoo. Amazon tenía claro que quería dispararse en el mundo de los juegos, y por lo mismo, cerró de inmediato Justin.tv para concentrarse en engrandecer aún más el mundo de las transmisiones de Twitch. Y es que a pesar de que esta plataforma ya era el monarca absoluto en el mundo de los eSports, su margen de crecimiento apenas comenzaba.

Ya en el 2013, Own3D.tv, el que era el mayor competidor de Twitch por aquellos tiempos, cerró debido al explosivo crecimiento de esta industria (provocado, por supuesto, por el furor causado por su máximo rival). Esta empresa fue la que popularizó las transmisiones en directo de los jugadores y equipos de eSports en el 2009. Pero no pudo sobrevivir al propio fenómeno que desató su apuesta. Y es que sus principales estrellas comenzaron a denunciar que Own3D.tv les debía el salario de los ingresos que habían generado con sus livestreaming. Por supuesto, estos jugadores no tardaron en migrar a Twitch.  

 

Una mutación que la pandemia aceleró

Twitch watch party
Los «Watch Parties», implementados entre 2019 y 2020, permiten a los usuarios transmitir en vivo y de forma sincronizada contenido de Amazon Prime Video. Foto: Technewstoday.

Si bien la comunidad gamer sigue siendo el principal mercado de la plataforma de Amazon (sin ir muy lejos, la poderosa Sony escogió a Twitch para presentar su codiciada PlayStation 5), sería absurdo afirmar que es la única industria que está aprovechando su potencial. Ya con los intentos poco exitosos de Microsoft, Facebook y YouTube por incursionar en el mundo de los juegos con sus propias marcas de gaming (que incluso, en el caso de la compañía de Google, terminó por ser cancelado),  parece imposible destronar a Twitch del sillón dorado de los videojuegos (y es que, para algunos especialistas, se trata ya de un monopolio). 

Por supuesto, mantener el dominio de un negocio es todo un desafío, pero el formato de transmisiones en vivo no tiene por qué estar limitado a un solo público. Y es que, el portal, básicamente, permite a cualquier persona transmitir en directo lo que está haciendo, viendo o consumiendo, y, a la par, interactuar con aquellos que le siguen en vivo. Es por ello que desde cocineros, periodistas y hasta políticos no han dudado en abrir sus propios canales en la plataforma de Amazon. Clubes de fútbol y medios de comunicación también han apostado por unirse a la poderosa marca. Pero algo que también distingue a Twitch es la posibilidad de retransmitir contenido en directo.

Atentando contra los derechos de autor y cayendo en piratería, los usuarios aprovechan para disfrutar virtualmente juntos de partidos de fútbol, sus series favoritas, películas o cualquier tipo de contenido a través de Twitch. Aunque Amazon viene tomando medidas para detener y sancionar en el momento estas retransmisiones ilegales, en el caso de productos audiovisuales ya hechos, es más complicado para la empresa intervenir de inmediato. La pandemia no fue el mejor aliado del copyright, ya que incrementó los llamados “Watch Parties” en el que los cibernautas se congregan para compartir con sus respectivos nichos. Por ejemplo, con más de tres mil seguidores, “La Grupa” retransmite en directo el popular reality show RuPaul’s Drag Race para el deleite de sus fans de la comunidad LGTBIQ+.

De acuerdo a la propia plataforma, su promedio de visitantes diarios es de 26,5 millones y, mensualmente, son más de seis millones de personas las que transmiten contenidos propios. Estas brutales cifras le deben crédito al coronavirus, pues entre mayo y agosto de 2020 —cuando ya estábamos resignados al distanciamiento— el total de horas consumidas en Twitch creció en un 56% según Streamelements, un laboratorio especializado en transmisiones (como lo dice su propio nombre).

 

Charlando tranquilamente en Twitch

Twitch Ibai
Descalzo, con unos shorts de los Chicago Bulls y un polo de Batman fue como recibió Messi a Ibai en su propia casa en su cena de despedida del Barcelona. Foto: Twitter de Ibai Llanos.

¿Qué reacción creen que tendría su círculo más cercano si les dices que dejarás la universidad para narrar partidos en la Liga de Videojuegos Profesional (LVP) por un salario que apenas supera el sueldo mínimo? Pues cada quien hace con su vida lo que le plazca. Pero ni siquiera el propio Ibai Llanos Garatea, o simplemente Ibai (sí, tan célebre como Cher, Madonna o Beyoncé para ser reconocido por su primer nombre) lo recomienda. Aun cuando se trata de su propia historia. El español ha convertido su figura en una marca propia capaz de conseguir cuantiosos derechos de transmisión en la industria del fútbol.

Ibai, en palabras de El País, es de los nuestros: un bicho raro. “Soy un caso especial”, declaró al diario español el streamer que cuenta con el segundo mejor registro de picos de audiencia en la historia de la plataforma con los 1,5 millones que alcanzó en ‘La velada del año’, evento de boxeo que consiste en tres grandes combates intercalados con presentaciones musicales. Las declaraciones de Ibai, lejos de denotar soberbia, son una descripción de la evolución de esta peculiar plataforma y del propio vasco en una carrera por la que apostó no como un visionario o empresario como Justin Kan y sus amigos o Amazon, sino como un apasionado. 

“¿Pero quién es Ibai?”, reprochaba molesto el periodista argentino Gustavo López al ver que reconocidos futbolistas de todo el mundo concedían entrevistas al español desde su canal de Twitch. O que lo acompañaban y competían contra él en partidas de videojuegos. O que son compañeros de negocios. Ibai es socio de Gerard Piqué, quien intercedió para que pueda retransmitir el debut de Messi en el PSG. Incluso, fue el primero en sacarle una entrevista al ‘10’ de Argentina en su nuevo club y grabarla en vivo desde el túnel del Parque de los Príncipes en París, con una cámara de celular para sus más de 7,8 millones de seguidores en la plataforma donde es parte del TOP 10 de suscriptores.

“Charlando tranquilamente” es el nombre de una de las secciones de su canal de Twitch. Allí, literalmente, entabla una conversación de lo más natural con personajes como Ronaldinho o, inclusive, Ed Sheeran. No es exactamente una transmisión de su vida cotidiana como lo que originalmente planteaba Justin Kan, pero la espontaneidad de Ibai le ha permitido conquistar a públicos fuera de la comunidad gamer, donde empezó cuando se divertía haciendo de youtuber a los 15 años como un mero pasatiempo. Hoy, Ibai es ícono de una “carrera” que emerge junto al impredecible crecimiento de este fenómeno mundial. 

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